El guardia que leía poesía (Un cuento portugués de Navidad)
El guardia que leía poesía —Un cuento portugués de Navidad— Ya conté por aquí que hace unos días pasé una tarde estupenda en Castelo Branco (¿existe alguna ciudad portuguesa que no sea hermosa?). La jornada se alargó bastante y, cuando emprendí el camino de regreso a casa, ya eran más de las doce. Iba contento, un tanto abstraído, cuando, tras atravesar Zebreira, las luces azules y rojas de un coche de la Guardia Nacional me invitaron a detenerme. —Você sabe por que o paramos? —No… —pero sí lo sabía. Cada pueblo que atravesaba tenía uno o dos de esos semáforos para reducir la velocidad y en los que, a diferencia de los españoles, que se ponen en verde cuando estás cerca, hay que esperar cinco segundos completamente parado. Yo fui despacio por la desierta Zebreira de las doce de la noche, pero no me detuve. —Ele não parou no sinal vermelho… Resumiendo: con mucha amabilidad y educación me explicaron que tenían que multarme; 120 euros y algunos puntos. Les dije que de acuerdo, q...