Luis Goytisolo
Ha muerto Luis Goytisolo. Todos los años mueren escritores que admiro y uno trata de contenerse para que este espacio no termine convertido en un cipresal. Pero hay algunas muertes que uno siente de otra manera. No solo porque desaparezca un autor al que ha leído durante años, sino porque con él parece extinguirse una determinada manera de entender la literatura y de estar en el mundo. Para mí, Luis Goytisolo representaba precisamente eso: la figura del intelectual discreto, ajeno a la sociedad del espectáculo, entregado con una austeridad casi obstinada a su trabajo. Nunca dio la impresión de querer ocupar el centro de la escena. Prefería permanecer en el lugar donde de verdad sucede la literatura: la mesa de trabajo. Y esa actitud, en un tiempo tan ruidoso como el nuestro, me ha parecido siempre profundamente ejemplar. Una forma de habitar la literatura en peligro de extinción hecha de silencio, rigor y dignidad. Lo vi por última vez una tarde de noviembre de 2012. Daba una char...